Antes de la implementación de PRISM, PUMA enfrentaba importantes desafíos relacionados con su rápido crecimiento en la región. La expansión de nuestras tiendas superaba nuestra capacidad de respuesta en soporte y gestión, lo que generaba demoras y frustraciones en nuestras operaciones diarias. Sin embargo, estos retos también se convirtieron en oportunidades valiosas. La necesidad de un cambio cultural y de procesos llevó a una migración hacia PRISM y a la mejora de nuestro sistema de soporte. Con un equipo de implementación comprometido y un nuevo enfoque en la atención al cliente, pudimos optimizar nuestros tiempos de respuesta y establecer una forma de trabajo más eficiente. Así, cada dificultad se transformó en una oportunidad para fortalecer nuestras operaciones y mejorar la experiencia tanto de clientes como de empleados.
El mayor desafío fue el tiempo de respuesta esperado por la operación de PUMA y cómo EJJE podría brindar soporte eficaz a sus tiendas en diferentes países. Superamos este obstáculo a través de acuerdos de rotación de personal y la asignación de recursos adecuados para el tamaño de su negocio. Los altos estándares de calidad, tanto profesional como humana, junto con nuestra capacidad de resolución y comprensión de prioridades, fueron determinantes para el éxito del proyecto.
Por qué supieron escuchar y sobre todo entender nuestras necesidades. Esto se refleja en las soluciones que proponen y su capacidad de integrarse a nuestra cultura, con una curva de aprendizaje eficiente en el sector.
Las necesidades eran similares en todos nuestros países, incluyendo tiempos de respuesta lentos para soluciones diarias y alargo plazo, así como un equipo de trabajo poco comprometido. EJJE abordó estos puntos desde el inicio, desarrollando lo necesario para garantizar que nuestras necesidades fueran cubiertas durante la implementación de Retail Pro PRISM, lo que ha permitido mejorar nuestros estándares operativos y de soporte en cada país.